Tu empresa funciona con tecnología de hace una década y no lo sabes.

Sabemos que duele, pero alguien tenía que decirlo. Todos esos sistemas que arrastras desde hace años, ese servidor que cruje cada mañana, las hojas de Excel que pasan de mano en mano como reliquias, ese programa que solo sabe usar Manolo de contabilidad… En fin... Eso no es una infraestructura, es un castillo de naipes con WiFi. Y cada día que pasa, tu competencia te saca más ventaja mientras tú rezas para que el sistema no se caiga otra vez..

Si sigues pensando que tu IT "ya funciona y para qué tocarlo", te tengo una primicia: estás perdiendo dinero cada día. Y el día que todo se pare en mitad de la facturación, no digas que no te lo advertí.

¿Qué hago yo? Que tu empresa no se quede en el siglo pasado, básicamente.

Soy el que viene cuando ya estás harto de que nada funcione, pero también puedo evitar que llegues a ese punto. Vamos, te hago una auditoría brutal y te digo, sin rodeos, por qué tu día a día es un caos. No, no es para hacerte sentir mal (aunque te vas a sentir mal), es para que dejes de perder horas, dinero y paciencia.

Te hago la autopsia en vivo: Ni te imaginas la cantidad de procesos absurdos que tienes montados. No es que lo diga por decir; lo vas a ver con tus propios ojos.

Te arreglo el desaguisado: No solo te digo lo mal que está todo, sino que también te saco del pozo. Sí, yo hago todo el trabajo sucio: migraciones, automatizaciones, poner orden donde reina el caos.

Te enseño a no ser un desastre: Porque si tú o tus empleados seguís guardando las facturas en una carpeta llamada "cosas importantes 2 (la buena)", tenemos que hablar en serio.

Bonos de horas: Porque algo se va a romper y yo lo sé

Es así. Si crees que con apañártelas como siempre lo tienes solucionado, ya te darás cuenta más adelante de que no. Por eso tengo mis bonos de horas. Compra tus horas, úsalas cuando el sistema se caiga, cuando necesites montar algo nuevo o simplemente cuando no tengas ni idea de qué demonios está pasando con tu red.

  • 10 horas: Para los que siguen negando que tienen un problema.

  • 20 horas: Para los que ya tuvieron un susto y saben que esto no se sostiene solo.

  • 50 horas: Porque tu empresa es un caos total y necesitas una intervención urgente.

Así que, ¿qué haces? ¿Me contactas ahora o prefieres seguir perdiendo dinero hasta que no te quede otra que llamarme? Tú decides.